Una nueva mirada a los marielitos de la primavera del 80 por Pedro Dupre

Un día la historia de los acontecimientos de la operación Mariel encontrará su lugar correcto en la narración de estos sucesos. Los acontecimientos de la primavera de 1980 serán recordados como la estampida que marcó el comienzo del fin de las ambiciones dinásticos de la familia Castro.

A su vez el incidente de la Embajada de Perú en abril de 1980 deberá ser recordado como el disparo escuchado alrededor del mundo.

En la línea de tiempo de la tiranía de la familia Castro la primavera de 1980 representa un cambio de enfoque.  El paraíso de los estudiantes y trabajadores se convirtió en La rebelión en la granja (1).

Los 70 vio la llegada de los profundos cambios estructurales que permitió a Cuba a convertirse en un verdadero satélite soviético. El Partido Comunista se convirtió en la única fuente de liderazgo en la tierra, incrustada en una Constitución que explícitamente  nombraba la Unión Soviética como la empresa matriz (2).

Una vez que se completó la transición del hardware militar para el modelo soviético, el sistema organizativo en el ejército y el mundo civil fueron restructurados para que coincidiera  con la de las  de la Unión Soviética,  Europa oriental, China, Corea, Vietnam y Yugoslavia.

El cambio de enfoque refleja una larga y celebrada creencia que sólo las personas que tenían ambiciones de burguesía desertó la patria. Estas fueron las únicas personas que abandonaron su hogar para rendir homenaje a los enemigos del Norte. Y por muchos años sabemos fue así, solo gente de la clase media y alta se marchaba del país.

La gente común fue el componente del  éxodo del Mariel; los beneficiarios de la revolución ya no deseaban participar en este interminable experimento. Social. Por primera vez muchedumbres  de la gente negra dio la espalda a sus salvadores y   fueron hacia el norte.

El miembro más reciente del imperio soviético tuvo sólo un hipo. Esto no era común éxodo. El gran número de individuos que viajaban solos hizo este éxodo  algo diferente. Este éxodo pudo  haber resuelto un dilema de capacidad en las cárceles de Cuba, pero se convirtió en pocas residencias disponibles para paliar el creciente problema de la vivienda en Cuba. Este éxodo representa el despertar de las almas individuales en búsqueda de significado más allá de  patria y muerte, el voluntariado y el espionaje de sus vecinos.

Lo más importante es que el miedo que había paralizado a cubanos por tanto tiempo se ha comprobado esto marca una brecha generacional y apertura para la nueva disidencia. Sólo podemos suponer que el éxodo en acción fue visto como otro fracaso del sistema soviético/comunista por gente luchando con sus propias frustraciones en el Astillero de Gdansk en Polonia. Solo podemos suponer que nuestros sacrificio en dejar todo lo que una vez  conocimos se asimilo  en China.

No seria mucho pedir que nuestro esfuerzo haya puesto una semilla en Tiannman Square, en la Pared de Berlín. Lo que sabemos concluyó con el fin del comunismo en Europa.

La imagen reciclada de Los Marielitos, emergió en Hollywood en la tempestad de Scarface /Tony Montana saga. El periscopio popular se hundió observando homosexuales, criminales, enfermos mentales y negros llegando a las playas de Key West, EEUU.  Estas imágenes negativas confirmada en las rebeliones de las cárceles de Luisiana y Georgia y los Campos marciales de Fort Chaffee en Arkansas y Fort Indiantown Gap en Pennsylvania.

De lo que si estamos seguro que Los Marielitos enfusieron un plasma en las venas del exilio que pospuso su proceso fúnebre y lo ungió de nuevos ánimos para enarbolar la bandera que había caído y dejado de ondear. Una bandera que ondeaba en Washington y en Trenton y que perdía su vigencia cuando el mundo comenzaba a aceptar la diversidad como norma.

El arte de Miami cobro nuevo vigor, las estrellas que dominaron el Cuba durante la época de los 50 era la norma. Caducante e incapaz de aceptar nuevas notas la pasión del cubano se reflejaba en escuchar a Olga Guillot, Orlando la Serie, Lucho Gatita etc. etc. Ahora la rumba se abrió paso; la rumba lasciva e indecente de los negros Cubanos.

De lo que si sabemos es que Los Marielitos llegaron y abrieron las puertas de un exilio que moría y le dieron vida, Y ahora solo ahora las reverberaciones de la timba : los negros que se van que los coja el Klu klux Klan aun se oyen el las protestas de los barrios Habaneros.

Bibliografía

(1) Orwell, George, rebelión en la granja (1945)

(2) Constitución cubana de 1976

 

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