El Genio de La Naturaleza en La Playa de las Catedrales en Galicia (Video)

Un día como otro cualquiera, pero pensando en las vacaciones por el norte de España, tuve la ocurrencia de mirar en Internet sitios y fotos de la costa Cantábrica, donde el mar con ese nombre no descansa nunca.

Aquí todo es sumamente bello porque la creación y su mano maestra,  la Naturaleza,  han ido moldeando los paisajes como si hubieran imaginado que el ser humano necesitase, de vez en cuando, tomarse un tiempo para hallarse a sí mismo y a todo los que nos  rodea.

Y así fue como hallé esta maravilla natural nombrada Praia as Catedrais, en tierras gallegas. Anteriormente tuvo otro nombre (Aguas Santas)  pero fue un notable acierto a quien se le ocurrió cambiárselo para Playa de las Catedrales.

De inmediato lo pusimos en el recorrido que haríamos entre Asturias y Santiago de Compostela, después de visitar amigos, parajes y en especial la aldea Las Rabias, donde nació nuestro padre allá por los años 20 del siglo pasado.

Días después estábamos en esta monumental playa que te torna pequeño ante tanta majestuosidad por sus empinados cerros y el inmenso mar.

Cada 12 horas el Cantábrico se vuelve caprichoso y se recoge mar adentro. Los viajeros siempre consultan guías para conocer el momento en que podemos caminar por estos grandes senderos bordeando estas imponentes catedrales gallegas.

Es el fenómeno de las mareas que nos regala estos instantes de mayor felicidad al sentirnos dueños temporales de una exótica propiedad.

Antes de llegar, habíamos hecho una parada en Ribadeo, la ciudad gallega a la cual pertenece este maravilloso mirador. Allí nos informaron sobre el horario de las mareas, conocidas como la bajamar y la pleamar.

Nos dijeron que a las 11 de la mañana la marea estaría bien baja, pero por aquello de los cambios y las dudas, llegamos a las 10, 30 am.  Después de dejar el auto, nos fuimos acercando a un acantilado. Desde ahí pudimos contemplar  esta maravilla de arquitectura natural que se mostró noble para darnos la bienvenida.

Cuando el mar se retira de estas columnas de más de 30 metros de alto, se pueden apreciar millones de conchas, y otros bichillos, entre ellos mejillones, alojados en las paredes milenarias de las Catedrales.  ¡Están ahí, se la pasan bien, y gracias al Cantábrico nos permiten apreciarlas!

También se hallan cuevas que el mar con su diario vapuleo ha ido esculpiendo bajo piedra. Muchos se animan a entrar para descubrir algo diferente. Es la clásica tradición del turista o de algún que otro amante del medio ambiente que se consuela con encontrar su “vellocino de oro gallego”.

Siempre falta algo. Un espectáculo que no tuvimos tiempo de apreciar fue cuando la marea sube. No podíamos esperar casi 12 horas.

Pero aseguran los lugareños y turistas fervientes que el espectáculo es supremo, por el poderoso oleaje del mar Cantábrico, quien viene a recuperar sus posesiones, pero sin enojarse, pues dentro de unas horas le permitirá caminar  por su feudo a un nuevo grupo de visitantes.

Todo lugar tiene una explicación: Es la bondad del pueblo gallego reflejada en las idas y venidas de un mar enérgico y bondadoso, que encontramos en la Playa de las Catedrales, o mejor dicho, Praia as Catedrais.

Les dejo con un breve reportaje que realizamos sobre aquél día.

 

Related News

One Response

Leave a Reply
  1. Ana Lucia Ortega
    Nov 28, 2011 - 01:26 PM

    Has elegido un lugar que impresiona a todos los que lo ven por primera vez. Y efectivamente, cuando la marea es baja, es cuando se aprecia la la obra arquitectonica que ha hecho la naturaleza en la piedra que queda al descubierto. Es efectivamente una plaza. Muy bueno!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

DISEÑO Y PROGRAMACIÓN: BERTNIS ENTERPRISES, INC., Miami FL | TELÉFONO: 305.363.4700